A la merga los pastores, se acabó la navidad
Pos se va un un che mes y ya todo vuelve a lo mismo.La culpa la tengo yo, por andar y luego no andar, pero qué le vamos a hacer, como buen mexicano, nada es seguro conmigo.
Hablando de inseguridad, este mes pasado pudimos ver en vivo y en directo las dos razones por las que la violencia nunca va a terminar en México.
Primero, por que nos encanta hacernos pendejos. Se organiza una megamarcha contra la inseguridad, pero las denuncias ciudadanas siguen siendo inexistentes. O sea, que somos muy buenos para exigir, pero muy malos para arriesgarnos a cumplir. Y si eres de los maricones que no denuncian, acéptalo tal cual y no te saques la barra argumentando: "Es que si denuncio, pongo en peligro a mi familia". La pones más en peligro al permitir que haya criminales sueltos y autoridades corruptas. Liberate de tus traumas, repite conmigo: "Soy horno y me dan miedo los zetas". Aprendamos del ejemplo de Fernando Martí. Le mataron a su morrito y presionó al gobierno al grado de que en un mes ya tenían a los responsables. Es posible, sólo posible, que, si alguien se hubiese amarrado los pantalones antes para denunciarlos, el niño seguiría vivo hoy.
En segunda instancia, tenemos a la razón más poderosa. La violencia nunca se va a acabar en México, por que el mexicano es una criatura violenta por naturaleza. El 13 de septiembre, una cadete muy linda (claro, no van a sacar en tele a los esperpentos) dio un discurso con motivo de la celebración. El discurso fue una declaración abierta de lo que habíamos estado viendo, en mi caso temiendo, todo este año. El Ejército Mexicano se propone militarizar el país y convertir la lucha contra el narco en una guerra cívil. No busquen endulzarlo, eso es lo que se dijo.Y la mayoría de la población lo apoya. Lo apoya por que como buenos mexicanos, lo único que entendemos es el lenguaje del plomo. De los muertos y los conteos, como marcadores, en cada balacera. Siendo que los números nos obsesionan, compartiré con ustedes algunas reflexiones sobre esas cifras. El narco ha matado más de 3,000 personas en lo que va del año.¿Cuántos de esos 3,000 eran realmente inocentes y cuántos fueron asesinados por deberle a los carteles o trabajar para ellos?¿Cuántos de los muertos fueron a su vez victimarios de otros? Se nos presenta a los 3,000 como una cantidad intolerable de asesinados, pero religiosamente, durante cada año anterior al 2007, que fue cuando Calderón comenzó la lucha frontal contra el narco, en el pais se daban 15,000 asesinatos violentos por causas varias. En otras palabras, aunque la violencia actual nos parezca mucha, es apenas entre 15% y 20% más de lo que sí tolerabamos bien a gusto en los buenos tiempos. Considerando que los 3,000 cadaveres de diferencia son narcos, policias y gente que se cruza en los tiroteos, meterle más soldados a la mezcla llevaría a narcos más desesperados, más tiroteos y por tanto, más cadaveres. Y eso sin considerar un efecto secundario del actual conflicto: ¿cómo resolvería el Ejército el problema del secuestro, que realmente afecta a la población civil y es producto tanto de la impunidad que la cobarde sociedad da, como de la estrategia idiota de enfrentar hombres armados contra otros hombres armados por toda la república?¿Cómo podría el Ejército, una institución dedicada por naturaleza a la violencia, terminar con ella? Sin embargo, esa institución y esa estrategia son los que el mexicano ve como solución natural al problema. Ahora, consideren esto: aunque el Ejército extermine el narcotráfico, eso significaría que pasaríamos de 18,000 muertos anuales a los tradicionales 15,000...
Hablando de inseguridad, este mes pasado pudimos ver en vivo y en directo las dos razones por las que la violencia nunca va a terminar en México.
Primero, por que nos encanta hacernos pendejos. Se organiza una megamarcha contra la inseguridad, pero las denuncias ciudadanas siguen siendo inexistentes. O sea, que somos muy buenos para exigir, pero muy malos para arriesgarnos a cumplir. Y si eres de los maricones que no denuncian, acéptalo tal cual y no te saques la barra argumentando: "Es que si denuncio, pongo en peligro a mi familia". La pones más en peligro al permitir que haya criminales sueltos y autoridades corruptas. Liberate de tus traumas, repite conmigo: "Soy horno y me dan miedo los zetas". Aprendamos del ejemplo de Fernando Martí. Le mataron a su morrito y presionó al gobierno al grado de que en un mes ya tenían a los responsables. Es posible, sólo posible, que, si alguien se hubiese amarrado los pantalones antes para denunciarlos, el niño seguiría vivo hoy.
En segunda instancia, tenemos a la razón más poderosa. La violencia nunca se va a acabar en México, por que el mexicano es una criatura violenta por naturaleza. El 13 de septiembre, una cadete muy linda (claro, no van a sacar en tele a los esperpentos) dio un discurso con motivo de la celebración. El discurso fue una declaración abierta de lo que habíamos estado viendo, en mi caso temiendo, todo este año. El Ejército Mexicano se propone militarizar el país y convertir la lucha contra el narco en una guerra cívil. No busquen endulzarlo, eso es lo que se dijo.Y la mayoría de la población lo apoya. Lo apoya por que como buenos mexicanos, lo único que entendemos es el lenguaje del plomo. De los muertos y los conteos, como marcadores, en cada balacera. Siendo que los números nos obsesionan, compartiré con ustedes algunas reflexiones sobre esas cifras. El narco ha matado más de 3,000 personas en lo que va del año.¿Cuántos de esos 3,000 eran realmente inocentes y cuántos fueron asesinados por deberle a los carteles o trabajar para ellos?¿Cuántos de los muertos fueron a su vez victimarios de otros? Se nos presenta a los 3,000 como una cantidad intolerable de asesinados, pero religiosamente, durante cada año anterior al 2007, que fue cuando Calderón comenzó la lucha frontal contra el narco, en el pais se daban 15,000 asesinatos violentos por causas varias. En otras palabras, aunque la violencia actual nos parezca mucha, es apenas entre 15% y 20% más de lo que sí tolerabamos bien a gusto en los buenos tiempos. Considerando que los 3,000 cadaveres de diferencia son narcos, policias y gente que se cruza en los tiroteos, meterle más soldados a la mezcla llevaría a narcos más desesperados, más tiroteos y por tanto, más cadaveres. Y eso sin considerar un efecto secundario del actual conflicto: ¿cómo resolvería el Ejército el problema del secuestro, que realmente afecta a la población civil y es producto tanto de la impunidad que la cobarde sociedad da, como de la estrategia idiota de enfrentar hombres armados contra otros hombres armados por toda la república?¿Cómo podría el Ejército, una institución dedicada por naturaleza a la violencia, terminar con ella? Sin embargo, esa institución y esa estrategia son los que el mexicano ve como solución natural al problema. Ahora, consideren esto: aunque el Ejército extermine el narcotráfico, eso significaría que pasaríamos de 18,000 muertos anuales a los tradicionales 15,000...
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Enviado por Jazzz (no verificado) el Dom, 10/19/2008 - 20:31.Enviar un comentario nuevo